LEGUMBRES: LAS GRANDES OLVIDADAS

¡Hola! Como ya sabéis todos los que me conocéis de consulta, soy una amante de las legumbres (y en consecuencia de mandároslas todo lo que me dejéis en vuestros menús semanales), así que no podía empezar este blog de otra forma que escribiendo el primer artículo sobre ellas.

Cuando hablamos de legumbres, nos referimos a garbanzos, alubias, habas, guisantes (sí, aunque sean verdes no son verduras), lentejas, soja…

¿Por qué es bueno que las añadamos a nuestra alimentación de manera asidua?

Pues bien, os voy a responder a esa pregunta con otra pregunta. ¿Qué piensas si te digo que es saludable comer legumbres a diario? Seguramente de primeras habrás pensado que qué exageración, que no te ves comiendo legumbres todos los días… sin embargo pregúntate cuántas veces en semana comes carne (también entra el embutido, derivados cárnicos y demás, no solo el filete de carne en sí).

Me apuesto 1 kilo de aguacates a que la mayoría habréis reconocido que coméis carne prácticamente a diario… (si no es tu caso, genial!).

Desde siempre nos han inculcado que las legumbres engordan, que son indigestas, que no hay que comerlas más de dos días en semana, que la proteína que nos aportan es incompleta… como pasa con muchos campos en la alimentación, que son más mitos que realidad. Te cuento la realidad sobre las legumbres:

– Las legumbres son una fuente de proteína vegetal, depende del tipo de legumbre, suelen estar compuestas de entre un 19-36% de proteínas.

– Cuando aumentamos el consumo de legumbres, disminuimos el consumo de otro tipo de proteínas con grasas menos saludables (como la carne o los embutidos). La proteína de las legumbres viene acompañada además de fibra, vitaminas y minerales. La fibra que acompaña a las legumbres va a hacer que permanezcamos saciados durante más tiempo, con lo cual tanto para alimentarnos de forma saludable como para hacer una dieta de pérdida de grasa nos va a venir genial.

– Son más económicas, que en tiempo de crisis viene bastante bien (para que digan que la dieta de un vegetariano es cara).

– La fecha de caducidad suele ser larga, con lo cuál podemos usarlas como un buen “fondo de armario”. La conservación de las legumbres además no es costosa, por el contrario la mayoria de otras fuentes de proteína vegetal hay que refrigerarlas y estas no (¡luz que te ahorras!).

– Cuando aumentamos el consumo de legumbres y disminuimos el de carne, le estamos aportando una ayudita al planeta.

Y ahora os dejo unas cuantas ideas de cómo podemos comer legumbres…

1. En potaje (la forma de toda la vida básicamente).

2. En ensaladas (una forma más fresquita que podemos incluso llevar a la playa en verano).

3. En pasta: aunque la más conocida sea la de lenteja roja, en el supermercado podemos encontrar ya diversas alternanitvas, como de garbanzos, de guisantes, de lenteja amarilla…

4. En hummus, que podemos consumir tanto dipeando crudités de verduras, como usarlo para hacer un aliño, como una sopa fría de hummus (¿Has visto esa receta tan chula en mi perfil?).

Y bueno, después de esto no quiero enrollarme más, espero que al menos te haya convencido un poquito de que tienes que aumentar tu consumo en legumbres (puedes empezar aumentando un diita más del que ya consumes de por sí en semana, a ver qué tal te sienta).

¡Nos vemos en la próxima entrada!

Natalia Lozano Cuesta.

Técnico Superior en Dietética y Nutrición.